Es un hecho irrefutable que el trabajo es factor imprescindible y el más importante en la producción y la economía. Ningún bien o servicio existe sin que haya habido intervención del trabajo. Pero son estos bienes y servicios producto del trabajo los que son riqueza. Cuantos más haya, mejor.
El componente más valioso del trabajo es el tiempo de vida que aporta el ser humano que lo realiza. Son parte de ese componente las horas efectivas aplicadas al trabajo más toda una trayectoria vital de estudio y preparación intelectual necesaria para realizarlo.
Somos muy conscientes de que, por ejemplo, materias primas y energía son factores cuyo consumo debe ser llevado a sus mínimos posibles. Sin embargo, en muchas empresas no resulta tan alarmante que de forma sistemática colaboradores se queden trabajando interminables horas.
Por ser indispensable y valioso, el trabajo no debe desperdiciarse. Yo pienso que es un imperativo conseguir para el trabajo todas las herramientas que permitan que su productividad aumente.
Personas más satisfechas y empresas más rentables será el resultado de implantar esas herramientas.
Estaré encantado de compartir información y comentarios.