La programación de la producción es una actividad esencial en el buen manejo de las empresas. Ya hemos tocado el tema en otras notas que he publicado en Linkedin y en este blog.
Esta nota está directamente relacionada con la Planificación de la Capacidad, que consiste en ordenar las actividades o procesos de las órdenes de producción dentro un tablero que representa los recursos y su capacidad disponible.
Llamaremos “espacios en blanco” a la capacidad disponible de un recurso en ese tablero, “prioridad” al orden de preferencia en el que queremos atender cada orden de producción y “restricción” a las condiciones que deben cumplirse previamente a la ejecución de un proceso en un recurso.
Es intuitivo percibir que al colocar muchos trabajos en el tablero, va a haber conflictos por el espacio en blanco. Muchos procesos tendrán que hacer cola contra sus recursos y algunos tendrán que esperar más que otros. Por supuesto, la ubicación de los procesos tendrá que responder a las restricciones que afecten a cada uno.
Para resolver estos conflictos usamos estas 3 técnicas.
1.- Programación hacia adelante.
La programación hacia adelante consiste en ocupar con los tiempos requeridos por cada proceso los espacios en blanco disponibles más cercanos al momento actual. El orden de estos procesos en el recurso estará determinado por la prioridad que se les haya asignado y por las restricciones que los afecten.
Así que, por decirlo de otro modo, los trabajos programados hacia adelante se colocan lo más cerca al fecha y hora actual posible, sujetos a sus prioridades y restricciones, sin tener en cuenta la fecha de entrega.
Por eso puede ocurrir que se asignen espacios a una orden de producción de tal forma que esté terminada días o semanas antes de su fecha de entrega.
2.- Programación hacia atrás.
La programación hacia atrás consiste en ocupar con los tiempos requeridos por cada proceso los espacios en blanco disponibles de forma de que la orden de producción sea terminada exactamente en la fecha y hora de entrega. En una programación “Just In Time”, JIT. Nuevamente, el orden de estos procesos en cada recurso estará determinado por la prioridad que se les haya asignado y por las restricciones que los afecten.
La programación hacia atrás es muy útil para la planificación de la capacidad a largo plazo porque los procesos ocupan sus posiciones JIT, exponiendo así un espacio en blanco que no está comprometido en el corto o mediano plazo.
Es muy común programar hacia atrás las reservas para conocer con suficiente antelación la capacidad disponible en el futuro.
3.- Programación de punto medio.
Consiste en seleccionar un proceso específico dentro de la orden de producción como el punto medio de la programación. Así, los procesos anteriores al punto medio se programarán hacia atrás y los procesos posteriores se programaran hacia adelante, según lo expuesto en los puntos 1 y 2.
La programación de punto medio es muy útil para la planificación de procesos en recursos cuellos de botella donde las opciones para el momento de ejecución están muy limitadas.
¿Quieres mejorar el seguimiento de tus procesos? Contáctame y hablemos de cómo lograrlo.
#print #printingindustry #empaque #packaging #fabricadeempaques #empaquefarmaceutico